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Los Gatos Negros ¿Suerte o Mala Suerte?

gato negro

El gato negro, ese felino de pelaje brillante y  glamuroso andar, de ojos penetrantes y misteriosos, con cierta actitud taciturna, ha sido el mayor protagonista de las más románticas y a la vez espeluznantes historias que se han registrado en la historia de la humanidad.

Envueltos en leyendas y datos históricos registrados, son parte del folclore cultural representando el simbolismo de la divinidad y a la vez de la desgracia.

 Â¿A qué se debe tal fijación hacia los gatos negros?

Gatos Negros a través de la historia

esfinge

El gato negro está rodeado de historia milenaria. Las supersticiones alrededor del felino han sido tanto buenas como malas. Aunque según la leyenda, esta fijación hacia los gatos proviene de los ancestros prehistóricos.

El gato era más grande que el tamaño común, de apetito carnívoro, mordisqueaba, en ocasiones, a algún ser humano, lo que representaba una amenaza para sus propias vidas.

Debido a la desventaja del ser humano primitivo de ese entonces, frente a la cadena alimentaria, el miedo a los gatos era, necesariamente, un mecanismo de defensa para sobrevivir. Esto menguó a medida que el gato evolucionó a un tamaño más pequeño.

En el antiguo Egipto los gatos negros eran considerados seres sagrados. Con la domesticación del felino, el concepto cambió, y pasaron de ser animales salvajes a ser protectores del hogar. Ellos que están dotados de una excelente visión nocturna podían cuidar los alimentos de los roedores o animales que podrían ser transmisores de enfermedades.

De esta manera, el gato alcanzó un estatus de respeto y prestigio. Se le consideraba una deidad. Existe la historia de la Diosa gata Bastet, que se creía que era mitad gato y mitad mujer y por esto se le adoraba y se le hacía reverencia.

Los gatos pronto se convirtieron en símbolo para los egipcios, de la buena fortuna, puesto que se suponía, eran una reencarnación de dioses y por esto lo alababan.

En este período, el gato estaba protegido por las máximas autoridades y por tanto, estaba prohibido maltratar o matarlos, tal era la protección que ni por accidente se libraba la persona de la pena de muerte.

El gato en Egipto, a menudo, era enterrado con sus dueño, y se le momificaba, todo gracias al  reconocimiento y veneración del que gozaba. El gato fue llorado tanto como se le lloraba a un familiar cuando fallecía.

Los Gatos Negros y su vinculación con las Brujas

brujeria

Durante la Edad Media, los gatos negros no tuvieron tanta fortuna como en el período egipcio. En esta Era, a los gatos se les otorgó cualidades siniestras.

Según afirman algunos historiadores, esta fama malévola que tenía el gato provenía de la historia heredada, en la que se le relaciona con el mundo espiritual y con deidades fruto de la adoración egipcia. Esto fue un detonante para que, en las culturas monoteístas, se le condenará y acusara de ser arma del diablo y amigos de las brujas.

De esta manera se extendió la idea hasta llegar a muchas culturas del mundo. De hecho, los normandos y los germánico creían que eran señal de que ocurriría una muerte. El temor, sobre los gatos negros, se desplazó por Europa desencadenando una matanza en masa.

En la era Renacentista, la Santa Inquisición, persiguió a los gatos y a las brujas. Se creía que el gato negro era una especie de compañero íntimo de las brujas y bajo el manto de la religión, se condenó a todo aquel que tenía que ver con satanás, por tanto, cualquier persona que tuviera un gato negro sería castigada con todo el peso de la ley cristiana inquisidora, sometida a la tortura o a ser quemada viva como brujas.

Las personas acusadas de brujas, en su mayoría mujeres, y a los gatos (en su mayoría negros), fueron perseguidos y asesinados injustamente, haciendo parte de la mayor caza de brujas en toda la historia de la humanidad.

Fue una época que desencadenó grandes tragedias. Se registra que el efecto de tantos gatos asesinados, generó una despoblación que a su vez contribuyó, junto con otros factores coyunturales ambientales, a una sobrepoblación de ratas en las ciudades desatando pestes, la denominada peste bubónica, en el que murieron más de 20 millones de personas en cuestión de media década.

Con la expansión de la religión, se extendió la mala reputación, que éstos le achacaron al gato, hacia el continente de América. Se encargaron de difundir creencias sobre que las brujas y el diablo vivían entre ellos y que los gatos negros eran los espías y mensajeros del mal.

De esta manera se legitimó la persecución de brujas, brujos y gatos, que continuó durante los juicios de Salem (audiencias que se dieron en EEUU) y otras partes del continente americano. Los gatos negros por supuesto sufrieron las consecuencias y fueron asesinos los martes de carnaval antes de la Cuaresma.

Otras creencias respecto al Gato Negro

gato de la suerte japonés

Y como no todo ha sido malo para los gatos negros, para las mujeres, tener un gato negro era augurio de encontrar tantos pretendientes como quisiera. En el continente asiático, en concreto Japón, los gatos se les consideraba y aún se siguen considerando, de buena suerte, que traen abundancia y protección, por ejemplo: el gato Maneki- neko.

En la mitología Celta, el gato negro es en realidad un hada que ha tomado la forma de felino.

Los navegantes mantenían la fuerte creencia que el  gato negro traería consigo diferentes tipos de suerte. Si el gato se quedaba en el barco era presagio de buena suerte, augurando un buen futuro, si el gato se iba del barco, era presagio de naufragio.

En la historia occidental, es todo lo contrario, los gatos negros son mensajeros de malas noticias, presagios de mal agüero, siempre expuestos  bajo el ojo que los prejuzga. Son sospechosos de ser seres malévolos grandes aliados de las brujas o que, incluso, ellos son las brujas.

Uno de los presagios más populares de Europa trata del gato negro que se cruza en tu camino, es un presagio de mala suerte, desgracia y muerte.

Pero en la actualidad ¿Qué pasa con los Gatos Negros?

gato negro

Son muchas las culturas que, hoy en día, siguen considerando al gato negro, mal augurio. En sociedades menos avanzadas y más adoctrinados bajo el prisma de la religión, se siguen sucediendo crímenes de diferente índole como los asesinatos o las torturas contra el inofensivo gato negro.

Se han hecho estudios recientes, que sacaron a la luz, que los gatos negros seguían siendo discriminados de diversas formas, ya que, actualmente son los menos favorecidos en las adopciones, en algunos casos a causa de su estética negra, y por razones de superstición, dado que las creencias suelen estar tan arraigadas en el inconsciente, que probablemente muchas personas sigan teniendo algo de temor.

Lo cierto es que los gatos son seres inofensivos  que merecen todo el amor y respeto como cualquier otro ser vivo, más allá de las creencias.